Storytelling: de un instinto primario a una herramienta de aprendizaje impactante

Storytelling o narración de historias. En los últimos años, el término se ha vuelto cada vez más popular y se está utilizando de forma más consciente para multitud de fines, pero en realidad es tan remoto como la humanidad. Las primeras comunicaciones que podemos encontrar, como las pinturas rupestres, cuentos populares y obras de teatro, son todo formas de storytelling. Al fin y al cabo, en aquellos tiempos esa era la única manera de transmitir mensajes y conocimientos. El impulso de contar historias está en el interior del ser humano como una especie de instinto primario. Han pasado miles de años desde entonces y ahora lo registramos todo en libros, formatos digitales, presentaciones, vídeos e incluso RV. Por decirlo de alguna manera, nos hemos vuelto mucho más sofisticados a la hora de narrar historias, los medios con los que lo hacemos y las aplicaciones para ello. Sin embargo, contar historias sigue siendo una parte importante de lo que somos. Ahora bien, ¿qué pasa con el uso del storytelling en el aprendizaje (corporativo)?

Aprender de las historias

Cuando hablamos del storytelling en el ámbito del aprendizaje, estamos hablando de otra forma de transmitir información en lugar de una árida enumeración de datos y hechos, frases o protocolos. Y aún hoy en día, seguimos viendo demasiado esta forma aburrida de transmitir la información. Una alternativa a la presentación de la información en un formato tedioso sería contar una historia o un caso. En esa historia, por ejemplo, se presenta a un empleado ficticio que se enfrenta a problemas o dilemas específicos en el lugar de trabajo, tomando ciertas decisiones (o dejando que el participante tome las decisiones), seguidas de las consecuencias correspondientes. Esta forma de transferencia de información involucra al empleado a reflexionar: ¿Cuál es el escenario? ¿Qué se espera de mí? ¿Qué ocurre si respondo así o de otra manera? Esta forma de aprendizaje permite a los empleados identificar mejor estas situaciones en la vida real y saber cómo actuar en consecuencia. Cometer errores no es un problema en absoluto, todo forma parte del proceso de aprendizaje que, en última instancia, muestra a los empleados la decisión correcta para esa situación en el lugar de trabajo. Esta forma de aprender también se denomina «aprendizaje sin riesgos».

Lee más información sobre el uso de historias de casos en el aprendizaje corporativo aquí.

Permanecer realista

Hazlo lo más realista posible. Utiliza historias y casos que realmente puedan ocurrir en el lugar de trabajo y que se acerquen a las experiencias que viven los empleados. Por lo tanto, es más lógico crear un personaje con el que un compañero pueda identificarse. Un gnomo violeta con un unicornio como compañero (por ejemplo) es menos probable que aparezca en el lugar de trabajo en comparación con un Juan promedio, que podría ser perfectamente tu compañero, y que se enfrente a los mismos problemas y obstáculos. Al crear escenarios realistas te beneficias de los muchos beneficios del storytelling

Las múltiples ventajas del storytelling

El storytelling tiene innumerables beneficios, especialmente si se quiere transmitir un mensaje a alguien. Se presta muy bien a las herramientas de aprendizaje, tanto en educación como en el trabajo. Si el storytelling tiene tantas ventajas y está en la base de la civilización humana, ¿por qué no se utiliza con más frecuencia en las herramientas de aprendizaje? A menudo, vemos módulos de e-learning estáticos o secas enumeraciones de hechos. Eso no está mal en absoluto, pero la narración de historias puede ser más efectiva, por no mencionar que es más divertida. Hay evidencia suficiente de que el storytelling tiene un efecto de aprendizaje más fuerte. Y esta es la razón:

  • Empatía. La emoción se estimula cuando las personas se interesan por una historia y el personaje que la protagoniza. Empiezan a identificarse con él y a empatizar con él. Si el personaje toma una decisión equivocada, evoca una emoción molesta en el alumno. Si toma una buena decisión, esto también se refleja en las emociones del alumno. Las historias unen al «público» con la emoción.
  • Implicación. Si se quiere crear una mayor participación entre las personas y las ideas, el storytelling es el camino a seguir. Debido a la fuerte conexión emocional que sienten las personas, se involucran mucho más con las historias, el tema y los personajes. Piensa, por ejemplo, en un fuerte giro argumental para cautivar a la gente y enganchar al lector.
  • Sentido. Las historias aportan más significado a los datos y los hechos. Cuando las personas participan en una historia conectando con la trama y los personajes principales, el lector absorbe el conocimiento transmitido y crea un significado a partir de los hechos presentados.
  • Consecuencias visibles. La gente ve fácilmente la utilidad de un determinado objetivo de aprendizaje, debido a la claridad que tiene en la historia. Por ejemplo, si en una historia se previene o se resuelve un problema, se puede ver inmediatamente la utilidad de disponer de la información adecuada, las opciones que se pueden tomar con ella y las consecuencias. Ponerse cara a cara con los hechos permite esta toma de conciencia.
  • Motivación. Todo el trabajo que implica analizar una historia genera más motivación que un simple módulo de aprendizaje. En general, se dedica más tiempo a una historia, lo que aumenta la inversión de los alumnos en la pieza de conocimiento. Los puntos anteriores también facilitan la realización de cambios de comportamiento. Además, las historias se comparten y se relacionan más fácilmente.
  • Memoria. El storytelling estimula la memoria. Las historias activan varias áreas del cerebro, como el lenguaje, la imaginación y la empatía cognitiva. Estas áreas del cerebro están directamente relacionadas con la memoria. Las personas recuerdan mejor las historias que los hechos y datos numéricos, así que ¡aprovéchalo!
  • Estructura. Al seguir una línea argumental traes un hilo conductor a tu módulo de aprendizaje. Ofrece una estructura, como un principio, un desarrollo y un final. Es bueno para ti, para el evaluador, y también para el alumno.

Podemos seguir con esta retórica por un tiempo. Pero todos estos puntos están relacionados y la cuestión es clara: ¡hay que utilizar storytelling!

¿Cómo hacerlo?

Si lees esto, puede que pienses que es mucho trabajo aplicar el storytelling en tus módulos de aprendizaje. Buenas noticias: no es tan complicado. Puedes hacerlo tan complejo como quieras, pero puedes utilizar algunos elementos sencillos para aplicar el storytelling en tus cursos. Piensa en crear un personaje, una situación, un objetivo (de aprendizaje), un problema (o giro argumental) y una solución. ¡Siempre que sea realista, ya tendrás una base sólida! Empieza en pequeña escala: inventa un personaje, dale un nombre y repite el uso del personaje con los nuevos problemas que surjan en la historia.

Cuéntalo con storytelling

Si un empleado interactúa con dilemas, escenarios o historias productivas sobre determinadas situaciones y las almacena en su memoria, el cerebro reconocerá la situación cuando ocurra en la práctica. De este modo, es más probable que el participante actúe de acuerdo con la historia de aprendizaje. El storytelling contribuye así directamente a mejorar las habilidades en el trabajo. Con todos estos beneficios, ¿a qué estás esperando? ¡Buena suerte con tu próxima historia!

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